Pavos
Los pavos son animales increíbles, criados por la industria en enormes incubadoras y que ni siquiera llegan a conocer a sus madres. A las pocas semanas son llevados a deprimentes jaulas en naves que pueden albergar hasta 25.000 pavos. Debido a las terribles condiciones en las que viven, suelen atacarse entre ellos y mutilarse a sí mismos a causa del estrés, por lo que los explotadores les cortan el pico y las uñas, provocándoles dolor crónico durante semanas, casi siempre sin anestesia. El 90% de los pavos en Europa se mantienen en semi-oscuridad, para evitar así las agresiones que se traducen en pérdidas económicas. Millones de pavos ni siquiera superan las primeras semanas de vida en las granjas: el estrés, la ansiedad y las terribles condiciones acaban con sus ganas de vivir, y dejan de comer hasta morir. Son modificados genéticamente para crecer al máximo posible, lo que ocasiona fallos en sus órganos: engordan tanto que sus patas no pueden soportar el peso de su cuerpo, y se vuelven completamente inválidos. Un pavo en libertad puede vivir hasta 10 años; uno explotado, apenas 26 semanas. Muerte Cuando llegan al matadero son colgados boca abajo de las patas y pasan por una zona de aturdimiento que solo los inmoviliza; después les cortan el cuello, muchas veces aún conscientes. El siguiente paso es un tanque de agua hirviendo para quitarles las plumas, al que en muchas ocasiones llegan todavía vivos. Otro método de asesinato es la asfixia en atmósfera controlada, sustituyendo el oxígeno por una mezcla de nitrógeno y argón: una muerte también agónica.

