Ovejas y Cabras
El pastoreo no tiene nada de natural. En España se consumen 5,4 kg de carne de ovejas y cabras por persona cada año, provocando la muerte directa de 19,3 millones de corderos y 1,8 millones de cabras. Los corderos que se consumen son los llamados "lechal" y "pascual", bebés de oveja de 3 y 4 meses de edad, aún en periodo de lactancia. Las ovejas y cabras que ya no son productivas son enviadas al matadero, puesto que su vida solo vale lo que su producción: la imagen del pastor y las ovejas en el campo no tiene nada de natural ni bonito, es parte del propio proceso de explotación. La industria cárnica de ovejas y corderos se divide en sistema intensivo (los animales permanecen siempre dentro del recinto, sin salir a pastorear), sistema extensivo (viven casi todo el año al exterior, alimentándose de lo que encuentran) y sistema semiextensivo, el más empleado actualmente por combinar mejor el trabajo con la alimentación. Cuando la producción deja de ser rentable, la propia industria recomienda eliminar primero a las ovejas más improductivas, después a las de más de 8 años y por último a las que tienen problemas de ubre o no producen suficiente leche. Los corderos son separados de sus madres a los pocos días de nacer, un "destete brusco" que causa un gran trauma emocional a ambos, reduciéndoles además el nivel de alimentación y agua. En el caso de las cabras, existen sistemas extensivos (el cabrito para sacrificio), semiextensivos (con ordeño diario) e intensivos (las cabras estabuladas, con orientación exclusiva a la producción de leche), donde disponen de apenas 1,5 metros cuadrados cada una. Muerte Presas del pánico, son conducidas hacia su muerte tras una vida de esclavitud y sufrimiento. Generalmente son asesinadas mediante degüello manual: se les corta el cuello y comienza el desangrado, un proceso que la propia industria recomienda que dure entre 7 y 8 minutos. Este proceso no asegura la muerte del animal, ya que muchas veces continúa consciente durante el escaldado —sumergido en agua a más de 60º— o el desuello. Después del desangrado se extraen los órganos internos y el cuerpo es descuartizado y cargado en camiones hacia carnicerías y supermercados.

