Especismo

El término especismo se refiere a la discriminación de los animales por la especie a la que pertenecen. Cuando anteponemos nuestros intereses por delante de los demás animales estamos siendo especistas, igual que cuando anteponemos los intereses de una especie animal no humana por delante de otra, como por ejemplo, dando prioridad a los intereses de los perros frente a los de las vacas o los cerdos. El especismo establece un orden jerárquico-dominante de una especie sobre otra. Los animales podemos sufrir y disfrutar, tenemos intereses y necesidades propios con independencia de nuestra especie. Por ello debemos respetar a TODOS los animales humanos y no humanos, todos son individuos que quieren vivir, con capacidad de sentir, y nosotros debemos respetarles. No importa si pueden razonar o no, si pueden usar palabras para comunicarse o no, la clave es ¿pueden sentir? Para la abolición del especismo lo primero que debemos hacer es llevar un estilo de vida vegano, libre del uso de animales como recursos. Cada segundo, miles de animales no humanos son asesinados sistemáticamente a causa del especismo: para comerlos, para entretenernos, en experimentos, para vestirnos, para exhibirlos en zoos. La gran mayoría de humanos ve al resto de animales como meros recursos a su disposición, una relación de dominación sistemática, cotidiana y socialmente aceptada. ¿Por qué respetar a los animales? Todos sentimos y nuestras vidas son importantes para nosotros. Cada animal, cada individuo, quiere vivir como nosotros, y no debemos ser quienes den valor a sus vidas: para el ratón, el cerdo, la vaca, la rana o la abeja su vida es tan importante como para nosotros la nuestra. Los criterios del especismo son los mismos que los del racismo y el sexismo: anteponer los intereses de un grupo por encima de otro es igual de injusto en cualquiera de los casos. ¿Cómo dejar de ser especistas? Hazte vegano: todos los productos de origen animal suponen sufrimiento y muerte —la carne, el pescado, la leche, los huevos, la miel y sus derivados—. No utilices piel, pelo, cuero, lana ni seda. Oponte a la experimentación con animales. Rechaza los espectáculos que utilizan animales —zoos, acuarios, circos, corridas de toros, caza, pesca—. Y no compres animales: si quieres rescatar a uno, adóptalo y trátalo con respeto, dándole todo lo que necesita. El veganismo implica un estilo de vida coherente y comprometido con la ética antiespecista. Más allá del vegetarianismo, el veganismo prescinde de la utilización de animales y productos derivados de su explotación en todos los ámbitos de nuestra vida.